Mar
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Anoche, viendo Operación Triunfo, uno de los programas que más midió en rating del Domingo, mientras iban presentando a los diferentes participantes y aspirantes a ingresar a la casa, se me disparó una idea.
Tras el desfile de talentosos y no tan talentosos jóvenes que cantaban con mayor o menor suerte sus elecciones, llegó el momento de presentarse a Juan Ignacio Silva, quien tiene 19 años, es de La Boca y estudió canto, toca la guitarra y es un apasionado del folclore. Hasta ahí todo indica que podría ser un chico más que gusta del folklore.
Ahora bien, al momento de la primera impresión, no fue precisamente “éste es un chico más que gusta del folklore“. Martín Alfiz, gerente de Noticias de Telefé le dijo: “creo que impactas con tu look, y espero que en la academia pueda demostrar que sos diferente a los demás“. Y creo que más de uno de los que veíamos el programa pensábamos algo similar. “Éste chico no tiene pinta de folklorista“. Pero entonces… ¿hace falta tener pinta de folklorista para ser folklorista? ¿hace falta parecer para ser? ¿La aparición de un personaje disruptor puede ayudar a que el folklore llegue a un público diferente?
¿Acaso cuando apareció Soledad con su revoleo de poncho, los folkloristas más tradicionales no pusieron el grito en el cielo?
En definitiva Juan Ignacio Silva cantó Piedra y Camino de Don Atahualpa Yupanqui y lo hizo realmente bien, y eso debería alcanzar. Ahora resta ver la maquinaria mediática qué es capaz de lograr. ¿Acercará a la tribu urbana de los floggers -como se lo veía a Juan Ignacio- al folklore? ¿Será Operación Triunfo capaz de crear a los flogkloristas?
Hay muchas dudas, seguramente, en mi caso, como miembro de una empresa que se dedica a analizar imagen en medios, a medir tendencias de información mediática, me interesa mucho el proceso en que una imagen simple de un muchacho subiéndose a cantar a un escenario de televisión una canción de Atahualpa Yupanqui se transforme en una especie de revolución y llegada del folklore a una camada nueva de potenciales oyentes que hoy están entre música electrónica y pop.
Habrá que medir las repercusiones en los medios de las apariciones de Juan Ignacio Silva y ver si este muchacho, y este programa es capaz de instaurar una tendencia, y generar toda una tribu urbana de floggers que gustan del folklore, o como me decidí a neologizar por las dudas: “Los Flogkloristas”.
¿Ustedes qué creen? ¿Tienen Operación Triunfo y Juan Ignacio Silva la capacidad de “inventar” una nueva tribu urbana” como los Flogkloristas? ¿Veremos looks como los de Juan Ignacio Silva en Cosquín y Jesús María?
La primera piedra está arrojada…
Por si querés mirar el video de Juan Ignacio Silva cantando Piedra y Camino en Operación Triunfo
